SOBRE MI
Mi nombre es Eva Mariana Olivera, nací, crecí y vivo en General Alvear, Mendoza...la tierra del Sol y del Buen Vino...y sí, soy Enóloga!
Hoy quiero contarte un poquito de mi historia, para que sepas cómo llegué hasta acá y por qué te escribo a vos.
En el año 2014, en medio de un sacudón profundo en mi vida, los caballos estaban ahí. Ya venían caminando conmigo, pero esta vez de una forma diferente. Fue entonces cuando viví uno de los aprendizajes más grandes de mi camino: déjé de mirarme el ombligo y comprendí que somos parte de un todo más grande.
Entendí que, para mí, ser feliz también tiene que ver con lo que doy al mundo.
Con aprender a equilibrar la fuerza del hacer con la fuerza del cuidado del otro. Mi energía femenina en sintonía con mi energía masculina.
Y desde esa vivencia nació una certeza clara y profunda: esto que me pasó a mí, también quiero que le pase a otros.
Y en ese año, fundé Relinchos de Esperanza , en General Alvear, Mendoza, Argentina. Un espacio donde integro mi pasión por los caballos con mi vocación de acompañar procesos de sanación y aprendizaje profundo.
Hoy, además de ser mujer, mamá y compañera de vida, mi misión es clara, compartir lo que este camino me enseñó: que los caballos son grandes maestros del amor, que cuando aprendemos a escucharlos, nos devuelven a la coherencia. Y que desde esa coherencia —cuerpo, emoción y presencia— es posible vivir y acompañar desde la paz, la plenitud y la armonía.
Formación y trayectoria
Máster Coach Credencializado – RIC 54-1207
Coach Ontológico y Sistémico, especializado en procesos asistidos con caballos
Consteladora Familiar
Autora del libro “Lo aprendí con caballos”
Dinámicas para Coaching e Intervenciones Asistidas por Caballos
Fundadora del Centro Relinchos de Esperanza
Parte de mi camino
A lo largo de estos años, tuve la oportunidad de compartir este trabajo en distintos espacios, medios y experiencias que fueron acompañando el crecimiento de este camino junto a los caballos.
Cada reconocimiento, cada nota y cada encuentro representan mucho más que un logro personal:
son parte de una misión más grande… seguir acercando a más personas el poder transformador de los aprendizajes asistidos con caballos y del Método PAZ.
Porque cuando trabajamos desde la presencia, la coherencia y el corazón,
el camino empieza a abrirse solo.